La calidad y prestigio de su trabajo en la técnica del barro bruñido es herencia directa de su padre y maestro Don Salvador Vázquez Carmona.
Arnulfo comparte este legado con una familia de creadores que da realce a la colorida tradición del municipio tonalteca.
Maestro con un dominio basto en el uso del color y del pincel que sus piezas retrata escenas cotidianas del México pueblerino así como catrinas, aves y de más animales tradicionales.